Hace algunos días que le doy vueltas a la idea de relanzar este blog, después de varios años de inactividad, en los que me dedicado a otros blogs de proyectos de investigación.  En estos cuatro años han pasado muchas cosas, y después de dedicarme a diversos temas de investigación y docencia,  los cuales consideraba dispersos y poco aglutinadores de aquello que se viene a llamar ‘identidad académica’ (sí, aquel tema ‘experto’ por el cual se supone que han de invitarle a uno a conferencias y a los medios de comunicación) me he reconciliado con la idea de que no ser experto -si, el especialista- en un sólo tema no es algo negativo, sino que permite tener visiones más globales en el campo cultural y social, que es en el que me suelo mover.

A ello, me ha ayudado enormemente el libro que estoy leyendo en la actualidad ‘La estetización del mundo’ de  Gilles Lipovetsky, en donde, entre otras muchas ideas, propone que vivimos en la era del capitalismo artístico, donde la noción de estética ha permeado muchos de los aspectos de la vida cotidiana -saliendo de la esfera artística y teniendo un gran protagonismo en los medios de comunicación, el entretenimiento, etc.- De este modo, podemos hablar del concepto de transestética que se referiría a todos estos aspectos artísticos/estéticos que atraviesan los distintos medios y esferas, de un modo horizontal desde las artes plásticas, la producción social y digital en la sociedad actual.

Si bien esta idea globalizadora ya estaba presente en épocas anteriores, es en la actualidad donde se puede apreciar este fenomeno con más contundencia, todo ello, a pesar de que muy pocos académicos adoptan esta posición global, sino que se mantienen en los departamentos y disciplinas clásicas separadas claramente entre ellas. Los pocos que tenemos interés en esta hibridación -y que hemos investigado pequeñas parcelas de este fenomeno, en lugar de dedicar nuestra vida a un único tema- a veces tenemos dificultad para que saber quienes somos, así que gracias a este libro por fin he comprendido que soy una académica transestética.