En los pasados meses he estado inmersa en un varios trabajos que me han absorbido todo el tiempo. Del 19 al 21 de noviembre estuve con mis compañeros de mediaccions en el congreso de ECREA (sección Digital Culture and communication) ‘Digital Media Technologies Revisited’ en Berlín, presentando el paper “Invisible networks and location-based projects suggesting the return of the “place”. 

En esta presentación  proponía una evolución de las teorías que sugerían la separación de la noción de “lugar”, dado que las TIC y concretamente las conceptualizaciones de “ciberespacio” y “realidad virtual”  supuestamente proporcionaban una experiencia que nos separaba de las prácticas espaciales, dicho de otra manera, del espacio físico o real. Todo esto está cambiando, y a partir de las prácticas culturales que utilizan los medios actuales (redes inalámbricas, GPS y especialmente realidad aumentada) podríamos sugerir que se está produciendo un retorno a la idea de “lugar”.

Por otra parte, del 10 al 12 de diciembre, hemos estado en el congreso Changing Cultures: Cultures of Change, dentro del proyecto ATACD que se celebró en Barcelona. En él presentamos el paper  “From the Lab to the Factory: Bridging creators and industry”, con mis compañeros Ruth Pagès  i Antoni Roig.  A partir de un análisis de las definiciones de creatividad e innovación, en el contexto de las industrias creativas, tomamos como casos de estudio dos iniciativas de mediación entre artistas e industria, con el fin de extraer las ideas que subyacen a estas colaboraciones, en términos conceptuales y también estructurales. Una de nuestras conclusiones es que los mitos del artista romántico, en relación con la creatividad persisten en gran medida en estas iniciativas. Tuvimos la suerte de estar en una sesión sobre industrias creativas, titulada Space, creativity and culture donde pudimos aprender de otros casos propuestos por los presentes.

 

 

Universitat Oberta de Catalunya